| Isaías 13:8, 66:24 Se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas. |
Vean que Dios no ama a sus enemigos, esta indignado por el fraude romano y por la falta de interés de la gente en general de encontrar el verdadero evangelio, ya que se complacen en la injusticia del falso evangelio y en las vanidades que predican los falsos profetas en general.
Daniel 9:27 Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador (El desolador romano vendrá con doctrinas contrarias a las de la religión del profeta Daniel, doctrinas que defienden el consumo de carne de cerdo, el celibato, la idolatría, la impunidad (el amor al enemigo), son atentados romanos contra el pacto santo al falsificarlo para su Biblia!!), hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador.»

Isaías 13:6 Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. 7 Por tanto, toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre,
8 y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas.
Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no saciaron mi sed, tuve frío y no me dieron abrigo, estuve enfermo y en cautiverio y no me visitaron, estuve confundido y no me aclararon las cosas, busque justicia y me dieron la espalda, en resumidas cuentas, pedí ayuda y ustedes me dieron la espalda.
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Isaías 13:9 He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus injustos pecadores. 10 Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. 11 Y castigaré al mundo por su injusticia, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. 12 Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. 13 Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.



Apocalipsis 12:7 Gabriel y sus ángeles luchaban contra Satanás; y luchaban Satanás y sus ángeles
El arcángel Gabriel ataca con su tridente a la serpiente antigua (a Satanás) – Apocalipsis 12:7-12
Salmos 118:17 «Aquí estoy disfrutando de la vida, ante la mirada irritada de otros.» (Salmos 112:10)
El amor a los enemigos es un engaño del enemigo de Dios, la negación de la ley que prohibe el consumo de alimentos como el cerdo y el murcielago también lo es; La Biblia tiene mentiras del imperio que jamás se convirtió a la fe que persiguió, el imperio romano persiguió esa fe para destruirla helenizandola. En la versión del evangelio falsificada por los romanos en Mateo 15:11 Jesús nos dice (Para negar la ley en Deuteronomio 14): «Coman de todo porque ya nada de lo que entra en la boca del hombre lo contamina», los romanos están así acusando a Jesús de algo que como fiel judío nunca dijo: Al igual que Antioco IV Epifanes, ellos tivieron en mente helenizar la verdadera religión. El evangelio fue helenizado por los romanos, como el rostro de Zeus, así nos dicen con las imágenes que era el rostro de Jesús; y la doctrina del griego Cleóbulo de Lindos es la que dice: «Ama a tu enemigo», pero nos dicen que Jesús la enseñó: Y eso es mentira. Antíoco IV Epífanes asesinó con torturas a ocho judíos, a siete hermanos y a su madre porque ellos se negaron a comer carne de cerdo porque Dios lo prohibe (Levítico 11, 2 Macabeos 7). La profecía en Isaías 65 confirma dos cosas: 1 # Dios ama a sus amigos y odia a sus enemigos. 2# El consumo de carne de cerdo se confirma prohibido. Antíoco, el rey griego: «¿Quieres comer carne de cerdo para que no te corten el cuerpo en pedazos? (2 Macabeos 7:7).» Zeús, el dios griego: «Nada de lo que yo Dios hice es malo si lo recibes rezándome, ¿se van a negar a comer carne de cerdo?, adorénme todos, los que no, vayán al fuego eterno (1 Timoteo 4:3, Hebreos 1:6, Lucas 11:28, Mateo 18:7).» La frase: «Haced el bien a vuestros amigos y enemigos, porque así conservareís los unos y os será posible atraer a los otros.» es de Cleóbulo de Lindos, «ama a tu enemigo es otra forma de decir lo mismo», pero aquello contradice la ley y los profetas, Jesús respetaba la palabra de Dios, pero los perseguidores romanos no.













































